Momentos, cómo surgen y qué los hace buenos.

La vida se basa en pequeños momentos, que surgen, que se buscan, que se encuentran o que no llegan. Momentos que a veces salen solos y que a veces se provocan. Pequeñas “tonterías”, sonrisas, copas, más copas.

Tendemos a pensar que lo que convierte un momento en un momento de calidad, es la manera en que se nos presenta. La espontaneidad, el no saber que iba a pasar, correr el riesgo por nuestra cuenta.

Pero no es exactamente así, no se trata del cómo venga, sino de saber aprovechar la oportunidad, cuando se tenga.

Mucho – Si quieres, no

Anuncios

Nociones básicas de agricultura

Cuando nacemos y crecemos, ya no aprendemos nociones básicas de agricultura como antaño. Ni literal, ni metafóricamente. Hay que esperar un poco más y descubrirlas por ti mismo.

Sembrar y recolectar, sembrar y recolectar. A simple vista. Claro, vivimos en una sociedad que clama equidad por doquier y al final, nos liamos. El 50/50 nos confunde y no funciona así.

Se siembra, se cuida, se ve crecer y se recolecta. A simple vista. Pero en la vida, no como en la agricultura, cada porcentaje baila como la ocasión le merece. Al principio es como estar sobrio en un bar mientras los borrachos, los molestos borrachos, bailan. Luego le sigue el curioso y a la vez divertido bailecillo de un ser inocente, como cuando tu perro se marca una coreografía para conseguir un hueso, no sabes cómo lo hace pero estás disfrutando de ello. Después ves cómo tu baile, el que tanto tiempo llevas practicando, empieza a salirte, no del todo bien, pero apunta maneras. Finalmente, bailas. Bailas con los auriculares puestos por la calle, a toda ostia, como si estuvieras solo, como si nadie te viera, como si fuera el puto director de tu puta película. Luego te despiertas, y esa media sonrisa que levanta una de las dos comisuras de las que disponen tus labios, te delata. Feliz, orgulloso, con ganas de seguir sembrando.

Crystal Fighters – Plage (versión acústica)